web 2.0

viernes, 4 de marzo de 2011

Jorge Bucay : Iceberg 16

Este post de hoy va dedicado a Jorge Bucay y sus mas que interesantes libros de autoayuda.

Para quien no le conozca, Jorge Bucay es un medico argentino especializado en enfermedades mentales. Su trabajo lo realiza desde una terapia gestaltica.

Desde hace muchos años es un escritor mas que importante y sus libros de verdad que son una maravilla. Si tengo que recomendar uno, sin duda sería "Dejame que te cuente. Los cuentos que me enseñaron a vivir".

Este libro cuenta la historia de un jóven, Demian, que quiere saber mas de si mismo. Acude hasta Jorge, el Gordo, un psiconalista que le ayudara a dar respuestas a todas sus inquietudes. Durante sus multiples sesiones, Jorge va desarrollando diferentes cuentos acordes a la historia personal de Demian que plasman perfectamente sus dudas.

Como muestra os indico unos de esos cuentos, el que a mi mas me gusta. Son historias que abren la mente hasta "el darse cuenta".

EL ELEFANTE ENCADENADO

Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante. Durante la función, la enrome bestia hacia despliegue de su tamaño, peso y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas clavada a una pequeña estaca clavada en el suelo. Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra. Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir. El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye? Cuando tenía 5 o 6 años yo todavía en la sabiduría de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia: -Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan? No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta. Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no se escapa porque 


ha estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca. Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía... Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que NO PUEDE. Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...

Espero de verdad que no perdais la ocasión de acercaros a este autor.

0 comentarios:

Publicar un comentario